sábado, 26 de agosto de 2017

#Cuba condena enérgicamente Orden Ejecutiva firmada por Donald Trump contra #Venezuela

Declaración del Viceministro de Relaciones Exteriores Abelardo Moreno Fernández

Cuba condena enérgicamente la Orden Ejecutiva firmada hoy por el Presidente de los EE.UU. Donald Trump, imponiendo nuevas y más fuertes sanciones económicas y financieras contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Rechazamos las acciones injustas, unilaterales, arbitrarias, ilegales y violatorias del Derecho Internacional que continúan aplicándose contra el gobierno constitucional que encabeza el Presidente Nicolás Maduro Moro y que ahora se recrudecen con estas nuevas medidas.

A esto se suma la afirmación de que “no se anticipan acciones militares en el futuro cercano” contra esa hermana nación. ¿Significa esto acaso que debemos esperar a que se produzcan más adelante?.

Nuestra América no debe olvidar su propia historia. Es imperativo defender con firmeza los principios y el compromiso contenidos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por todos los jefes de Estado y Gobierno de la región en la II Cumbre de la CELAC en La Habana, en enero del 2014.


martes, 22 de agosto de 2017

Desinflando un globo del Observatorio Cubano de los Derechos Humanos (OCDH)




Falsear la realidad, lanzar mentiras a diestra y siniestra ha sido oficio permanente del llamado Observatorio Cubano de los Derechos Humanos (OCDH), tipo de organización contrarrevolucionaria radicada en Madrid, España, y parte del entramado subversivo anticubano desde el año 2009. Si una vez el Camaján Elizardo Sánchez Santa Cruz metió la pata en eso de inflar cifras en eso de detenciones de personas por parte de las autoridades cubanas –incluyendo en aquella ocasión a pintores famosos de otras épocas y naciones, deportistas foráneos y otras personalidades en supuestas listas de detenidos por la “represión” en Cuba–, esta vez tal papelón le ha tocado al OCDH cuando en su sitio web publicó un informe sobre detenciones en el pasado mes de junio, elevando artificialmente la cifra a la improbable cifra de 410 capturados en forma de “detenciones arbitrarias”. Todo ello, sin lugar a dudas, para justificar el generoso financiamiento que recibe de la National Endowment For Democracy (NED) –tapadera de la CIA–, quien la usa descaradamente para alimentar la permanente campaña mediática anticubana.

martes, 6 de junio de 2017

#Cuba no ha mordido el anzuelo

Paul Sarmiento Blanco

Cubahora comparte este artículo publicado en el blog Visión desde Cuba. , otra aproximación al debate iniciado por el historiador Elier Ramírez en su artículo  La tercera vía o centrismo político en Cuba.
 
El 29 de mayo, Cubahora publicó un artículo del Investigador e historiador cubano Elier Ramírez, sobre la llamada tercera vía en Cuba . Se basa el profesor en elementos históricos y teóricos de las diferentes fuerzas políticas que a lo largo del proceso histórico cubano han pujado por la solución al problema nacional.

Coincido en su mayoría con los juicios emitidos por Ramírez. Pero no debemos tenerle miedo al debate. Además, no podemos ni debemos temerle a la llamada “oposición cubana”, la cual no existe y, eso lo sabe perfectamente la Embajada estadounidense en La Habana y las demás embajadas occidentales que promueven de forma sutil la aparición en el escenario político cubano de una tercera fuerza.

No existe tercera fuerza política e ideológica en Cuba: o se está con el proceso de actualización del modelo cubano o no se está. Digo esto, porque lo fundamental en esta coyuntura actual es meterse de lleno en el apoyo real al proceso de acomodamiento de nuestro modelo, que dicho sea de paso, es un híbrido. Hibrido en el sentido de que existen diferentes formas de propiedad, incluso la privada, aunque tratemos de disminuir y opacar su impacto, pero con eso no ganamos la batalla. Híbrido porque ideológicamente tenemos un marxismo abierto, sano, poco dogmático o menos dogmático que en los años 80. Híbrido porque son mezcladas las formas de pensar y debatir.

En el fondo, no hay posiciones centristas en la política cubana. Aunque las personas se llamen así, al final responden o no a una de las dos grandes decisiones y posiciones de la actualidad: defender o no la continuidad de la Revolución.

La Tercera Vía desde la perspectiva doctrinal ha tenido más representantes en Europa que en los Estados Unidos. Por ejemplo, cuando la Unión Europea mantenía su postura hostil hacia Cuba durante muchos años –postura que comenzó a enmendar desde hace tres –exigía a la isla implementar la llamada tercera vía o vía de Anthony Blair. Se decía que los cubanos debían abrirse al pluripartidismo y a la economía social de mercado a través de diferentes planes de desmontajes del socialismo.

Pero Cuba no ha mordido el anzuelo. Sencillamente, en política, estás de un lado o estás del otro. En los puntos más neurálgicos del socialismo cubano o estás con la actualización del proceso que es lo que más nos interesa a la gran mayoría o estás con los grupúsculos que defienden la vía capitalista al estilo occidental.

Creo que ahí está la cuestión. No tengamos miedo al debate político. Hay cosas que no se pueden evitar. Una Revolución siempre tendrá su contrarrevolución desde la francesa hasta la bolivariana. Y en el medio quedan los indecisos, los morosos y los supuestos apolíticos, pero esos, de acuerdo a las necesidades del contexto siempre giraran en posición adversa al problema nacional a resolver.

La actualidad política cubana está matizada porque en 2018 tendremos la continuidad del proceso de cambio generacional dentro de los mandos más importantes del gobierno. A partir de aquí se abrirá una etapa que tratarán de aprovechar los ideólogos de la Tercera Vía, tratarán de revertir las bases de la Revolución. Entonces para nosotros no hay tercera vía, para ellos tampoco; la lucha ideológica continua.
El futuro liderazgo del país debe saberlo, y debe revolucionarse y reformularse en nuevos escenarios. Esa seguirá siendo la batalla principal en la consolidación de la independencia cubana: mantener la opción socialista saludable, abierta, sostenible, no ya en el discurso, sino en la práctica terrenal.
Cuba construye un proyecto hermoso y diferente