Este blog, tiene un perfil principalmente para darle tratamiento a los temas económicos, aunque pueden tratarse otros temas
jueves, 26 de abril de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
Sobre la historia y la leyenda de los médicos cubanos en Miami
Respecto
al número de médicos con que contó la revolución en un inicio, el propio
Comandante en Jefe Fidel Castro dijo en un discurso en Santiago de Cuba el 27
de julio de 1983: “Nosotros teníamos 6 mil médicos al triunfo de la Revolución, se fueron 3
mil. Con los 3 mil que nos quedaron y con los que hemos formado hemos logrado
estos resultados”.
La
política de sistemático robo de profesionales de la medicina a Cuba había
comenzado con el mismo triunfo revolucionario y se mantiene hasta nuestros
días, donde ha adquirido hasta una engañosa apariencia “legal”. Como recordó el
Viceministro de Salud Pública de Cuba Dr. Luis Estruch en el mismo encuentro,
unos 400 médicos de aquella promoción de 1962 permanecieron en Cuba todos estos
años ejerciendo su profesión con honestidad, alto nivel científico y
convirtiéndose ellos mismos, a través de la docencia, en formadores de otros
médicos.
El
deseo de reinstaurar el régimen derrotado condujo a un hostigamiento general
que también abarcó el terreno médico, no dejando otra alternativa a la
revolución que defenderse en dicha esfera, por lo que en los meses de
septiembre y octubre de 1960 se produjeron nacionalizaciones de laboratorios
farmacéuticos norteamericanos en Cuba y las mayores “boticas”, lo que provocó
una intensificación de las restricciones del intercambio médico con la naciente
revolución.
El
gobierno empezó a desarrollar entonces en el marco del naciente estado la
producción de medicamentos y la formación de profesionales. Instituciones no
directamente vinculadas con este tipo de servicio tuvieron que asumir tareas en
este campo, como sucedió con el Instituto Nacional de la Reforma Agraria,
el Ministerio de Industrias, el Ministerio de Comercio Interior y el
Ministerio de Comercio Exterior, que creó por entonces la empresa MEDICUBA.
Estamos
hablando de una época muy temprana; tan temprana como agosto de 1961, cuando se
promulga la Ley No.
959 que nombra al Ministerio de Salud Pública como rector del sistema médico
cubano. Esa es la historia, o parte de ella, que muestra que la socialización
de la medicina cubana no obedeció a un deseo infundado de centralizar sino a
unas necesidades muy concretas donde lo social y lo político tuvieron un peso
importante.
Se
sabe hoy, a través de documentos desclasificados, que el Consejo de Seguridad Nacional
del Presidente Kennedy le aconsejó ahogar a Cuba por hambre, necesidades y
enfermedades que llevaran a un malestar que justificara acciones mayores, lo
que incluía planes para el deterioro de sus servicios de salud.
A
pesar de la juventud de la revolución y de todas las dificultades por las que
atravesaba, en esa primera etapa se sitúan también los primeros gestos
solidarios con otros países más necesitados o aquejados por una emergencia. En
1960 Cuba envió colaboración médica a Chile cuando le afectó un devastador
terremoto, ayuda que luego repitió en 1971 ante catástrofe similar; además a
Honduras y Nicaragua cuando padecieron severos ciclones. Desde principios de
los años 60 Cuba llevó servicios médicos a Argelia, Mali, Congo, Guinea y
Vietnam. Y de esa época temprana datan también los intentos de intereses
políticos por calumniar y malograr la labor humanitaria cubana.
Cuba
fue por demás el primer país que tras los ataques terroristas del 11 de
septiembre del 2001 brindó a Estados Unidos ayuda médica, y que tras el paso
del huracán Katrina ofreció el envío de brigadas de ayuda, plasma y hospitales
de campaña a la zona de desastre; que Estados Unidos rechazó.
Es
una larga historia que conecta con las actuales calumnias propagandísticas
contra las misiones médicas cubanas; uno de cuyos más bochornosos capítulos se
refiere a la constante incitación a los galenos cubanos para que deserten de
sus tareas en los más de 77 países donde trabajan 37 mil profesionales de la
salud, facilitándoles material y legalmente la fuga, y nublando su juicio con
falsas leyendas sobre el mundo idílico que les esperaría en una suerte de
“grandes ligas” de la medicina norteamericana. La misma prensa manipulada y
manipuladora de siempre, se presta para divulgar estos planes.
El
16 de enero del 2011 Joel Millman publicó un artículo en el periódico “The Wall
Street Journal” donde revela la facilidad con que un médico cubano que colabora
en el exterior puede solicitar la ayuda de una Embajada norteamericana para
desertar de su misión. No importa los pacientes que deje de atender aún en
medio de un tratamiento, ni la sobrecarga de su equipo por las tareas
abandonadas.
Cuenta
el periodista Joel Millman el caso de un médico desertor que le bastó con
entrar a un café internet en Gambia, llamar a la Embajada de EEUU en ese
país y simplemente decir: “Soy un doctor cubano que quiere ir a Estados Unidos.
¿Cuándo nos podemos ver?” Al instante, por tratarse de un médico cubano, le
indicaron que fuera a un mercado concurrido de la ciudad y que se acercara a
una rubia vestida de verde, que sería en verdad una funcionaria del consulado
de los EEUU.
El
encuentro de la historia se produjo en septiembre de 2008 y el médico en
cuestión llegó a Miami posteriormente con estatus legal de refugiado y
posibilidades de obtener la ciudadanía. A partir de este caso “The Wall Street
Journal” comenta (sin ser lo debidamente crítico) las facilidades creadas para
la deserción de médicos cubanos desde 2006, estimulados por un programa
llamado Cuban Medical Professional Parole Program (CMPP), que en el peor
espíritu de la guerra fría trata de sabotear el trabajo solidario de un país
como Cuba, al que el ala derechista de la política norteamericana considera su
enemigo.
Dicho
programa fue concebido por el ex Coronel del Ejército de Estados Unidos de
origen cubanoamericano Emilio González, quien como miembro del Consejo de
Seguridad persuadió al entonces Presidente George W. Bush de que afectando los
programas de ayuda médica cubana se contrarrestaba la influencia política de la
isla.
Si
González llama “influencia política” al desarrollo de programas contra el
cólera, contra la desnutrición, contra la malaria y contra el SIDA, entonces
ciertamente debería alentarse el avance de dicha “influencia” con excelentes
trabajos como los realizados por Cuba en Haití, que han merecido más de un
elogio a nivel internacional.
Emilio
González está vinculado a los sectores más extremistas de la política
cubanoamericana de Miami, y se ha paseado por la televisión de esta ciudad
reivindicando ser el autor del referido Cuban Medical Professional Parole
Program (CMPP), que además de los médicos también facilita la deserción de
paramédicos, terapistas, personal de enfermería, entrenadores físicos,
dentistas y técnicos de laboratorio; junto a sus familiares.
Entre
los grandes cómplices de este programa, lo repito, está la prensa, que con sus
historias de médicos triunfadores, millonarios, hipotéticamente empleados en
los grandes quirófanos de Chicago y Long Island, convidan a los galenos a que
abandonen la misión. Y son cómplices también algunos de estos mismos médicos
que, una vez llegados a los Estados Unidos, se dedican a contactar a sus
colegas para que sigan su camino.
Un
ejemplo de esto es el bochornoso programa “Barrio Afuera”, que trata de atentar
contra el programa de colaboración “Barrio Adentro” proponiendo en internet
información para la deserción. Por supuesto, cuando esta se produce, la ayuda
de los incitadores brilla por ausencia.
Los
intereses que se mueven detrás de esta campaña contra las misiones médicas
cubanas en el exterior son tan grandes, que quiero confesarle a los lectores
que una de las dificultades más grandes que ha tenido escribir un artículo como
este se refiere al temor mostrado y declarado por los entrevistados. Además de
pedir el anonimato, algunos incluso llegaron a solicitar posteriormente que no
se utilizara la información brindada, porque alguien podría inferir a través
del contenido la identidad de la persona que testimoniaba.
Es
decepcionante comprobar cómo algunos viven llenos de miedo en una tierra que se
les prometió precisamente como de libertad. Por ejemplo, un neurocirujano que
hoy en día trabaja como sereno en un condominio de Miami, que cuenta con 53
años y tiene pocas posibilidades de hacer una residencia por la dura
discriminación que existe por índices de edad, se arrepintió de testimoniar en
el mismo momento de la entrevista, por temor y por la vergüenza de confesar su
sentido de fracaso profesional.
Otro
médico envió un correo con fecha del 23 de marzo a la dirección del programa
“La tarde se mueve” dejando saber los problemas que le traería hacer
declaraciones acerca de la difícil situación de muchos galenos cubanos llegados
a los Estados Unidos. Entre otras cosas dice (cito textualmente): “… decidí no
poder ayudarte en ese tema por ahora motivado a que estoy haciendo gestiones
para poder entrar a un hospital a una residencia… sería dañar mi relación, no
sería saludable para poder lograr mi objetivo”.
Entre los testimonios que me permito usar se
encuentra el de otro médico cubano residente en Miami que tras pensar en la
suerte de algunos colegas dijo: “… es una realidad que de 100 médicos solo 10
sacan los board y de esos solo 3 o 5 llegan a terminar la residencia y ejercer;
es cierto esto”. Luego comentó: “mi memoria recuerda 59 médicos en los últimos
20 años que han llegado a USA, médicos que hicieron la residencia en el
Hospital Hermanos Ameijeiras en Cuba y todo y aquí llenando bolsitas en
un Sedano’s o sacando sangre… otros compran títulos de enfermeros y andan
con una piedra en un zapato siempre con aquello de que nunca pudieron ejercer y
ven los errores de los médicos pero no pueden decir nada pues son simples
enfermeros”.
También salió el tema de los fraudes, en el
que alguien comentó: “otros robándole a los seguros en las famosas agencias de
home health”. Se habla además del tipo de práctica mecánica, con poco
margen para la creatividad médica: “te sacan el jugo, son muchas horas de
trabajo y nada de docencia, lo de la mayoría de los hospitales es trabajar como
un mulo para producirles billetes”.
Existen
cirujanos de primera atendiendo teléfonos y llenando planillas y sin
perspectivas reales en el plano científico. Destinos torcidos que, casi
siempre, resultan menos amables de como los pintaron. Demasiados talentos
desperdiciados por falsas promesas que no toman en cuenta los enormes recursos
que un estado pequeño como el cubano empleó en formarles.
Un
hecho que al final de la jornada, si descontamos a algunos desagradecidos,
todos acaban por reconocer cuando verifican el alto nivel de la medicina que
aprendieron en las Universidades y Hospitales de Cuba.
Por.
Edmundo García
lunes, 23 de abril de 2012
Celebran Pleno del comité provincial del partido en La Habana
Por: Maximiliano Plácido
El Pleno del Comité Provincial del Partido Comunista de
Cuba en La Habana,
reunido este viernes, realizó una evaluación del comportamiento de los
principales indicadores económicos de la
provincia en el primer trimestre, donde
se evaluaron algunas de las entidades
que en la etapa incumplieron sus compromisos productivos.
Los Miembros del Comité Provincial al hacer un análisis de las entidades que no cumplieron sus
compromisos productivo en este trimestre, señalaron entre las principales causas,
la incorrecta planificación, la inadecuada contratación, pero lo que mas afecto
señalaron fue la inadecuada administración de los recursos, además de la falta
de control y exigencia de las organizaciones de base del partido, que tienen la
obligación de velar por ellos.
López Acea señaló, que cuando surge un problema lo más lógico y profiláctico es ponerle coto rápidamente y no dejar que crezca, y una vez solucionado, a quienes les toque, lo menos que pueden hacer es darle seguimiento y evaluar el asunto periódicamente. Cuando la gente se siente controlada y le exigen, buscan soluciones.
La Primera Secretaria del Comité del Partido en la capital, insistió que el avance demanda del cumplimiento de la misión que le corresponda a cada cual, contar con revolucionarios más combativos, no pecar de ingenuos y saber enfrentarse a los fenómenos y prácticas negativas es decisivo.
Los presentes también pasaron revista al trabajo realizado en las formas de gestión no estatales, el comportamiento de las deudas tributarias y las acciones a seguir con los morosos; la labor realizada en la agricultura, que avanza y crece en renglones fundamentales, aun no satisface las demandas de la población, además del rescate de las vaquerías típicas y otras medidas dirigidas al incremento de la producción lechera y las entregas a la industria, que aunque cumplidos los compromisos, el pueblo y la economía necesitan aumentar la entrega.
También fue valorada la marcha en la implementación de los Lineamientos aprobados por el VI Congreso del Partido, que unidos a los Objetivos de Trabajo aprobados en la Primera Conferencia de la organización partidista, deben constituir guía de acción diaria.
sábado, 14 de abril de 2012
Nuevas revelaciones sobre farsa judicial contra Los Cinco
Ana Ivis Galán García
A pesar de que el gobierno
estadounidense se ha empeñado en demostrar la culpabilidad de cinco cubanos
injustamente procesados y arbitrariamente condenados en Estados Unidos, la
propia conducta de la administración norteña revela la gran mentira y su doble
rasero.
Gerardo Hernández, Fernando González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y René González -Los Cinco, como se les conoce mundialmente- son víctimas de excesivas penas, que confirman el carácter político del juicio seguido contra ellos.
Responder a las demandas de la mafia cubano-americana radicada en Miami, fue el único objetivo del gobierno de EE.UU., al dar curso legal a la farsa judicial orquestada contra ellos, junto a un gran show mediático, que todo el tiempo se encargó de viciar la decisión del jurado.
En su libro "Los héroes prohibidos", Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, expone ejemplos que revelan una realidad: en EE.UU. el espionaje y la conspiración nunca han sido castigados con tan severas condenas como las impuestas a Los Cinco.
Desde que ellos fueron sentenciados, otros casos similares han tenido lugar en territorio estadounidense y los resultados contrastan de manera alarmante.
Según relata Alarcón, en los últimos años varios individuos han sido hallados culpables de transmitir al extranjero documentos secretos de carácter militar o relacionados con la seguridad nacional de ese país, extraídos de los archivos y altos niveles del gobierno.
Algunos de esos acusados hace tiempo que recuperaron su libertad, y a algunos el presidente Barack Obama decidió retirarles los cargos, que se les interrumpiera el proceso de apelación y fueran enviados a casa.
Khaled Abdel-Latif Dumeisi, acusado de ser un agente no registrado del gobierno de Saddam Hussein, fue condenado en abril de 2004, en medio de la guerra de EE.UU. contra Irak, a solo tres años y 10 meses de prisión.
En julio de 2007, Leandro Aragoncillo fue hallado culpable de transmitir información secreta y de defensa nacional de los Estados Unidos.
Transmitió alrededor de 800 documentos clasificados, obtenidos desde su oficina en la Casa Blanca, donde trabajaba como asistente militar de los vicepresidentes Al Gore y Dick Cheney.
Fue condenado a 10 años de prisión, mientras que a su compañero de conspiración Michael Ray Aquino, lo sentenciaron a seis años y cuatro meses.
En julio de 2008, a Gregg W. Bergersen, un analista del Departamento de Defensa (DOD), lo hallaron culpable de suministrar información de defensa nacional a personas no autorizadas, a cambio de dinero y regalos. Lo sentenciaron a cuatro años y nueve meses de prisión.
Lawrence Anthony Franklin, un coronel de la reserva de la Fuerza Aérea, quien también trabajaba en el DOD, fue hallado culpable de entregar información clasificada, incluyendo secretos militares, a representantes de un gobierno extranjero. Fue penado a 12 años y siete meses de cárcel.
Sin embargo, nunca entró a prisión. Estuvo en libertad mientras apelaba, y en mayo de 2009 el Departamento de Justicia le retiró los cargos.
Pero, otro dato es más revelador aún. El sábado 23 de enero de 2010, The Washington Post, el mayor y más antiguo periódico de la ciudad-capital de EE.UU. publicó el siguiente caso.
A James W. Fondren Jr., un alto oficial en el Departamento de Defensa, que llegó a ser subdirector de la oficina de enlace del Comando del Pacífico, lo declararon culpable de entregar ilegalmente a un gobierno extranjero documentos clasificados del Pentágono, incluyendo informaciones militares.
Fondren era un funcionario de jerarquía y no fue acusado de "conspirar", sino de realizar actividades tangibles de espionaje. La Corte Federal de Alexandria, en Virginia, lo condenó a tan solo tres años de prisión.
Por supuesto, ninguno de los casos anteriores fue juzgado en el sur de la Florida, ni intentaban frustrar planes criminales contra Cuba.
Lo contrario ocurrió con Los Cinco. Ellos recibieron, de conjunto, cuatro cadenas perpetuas más 77 años de prisión. Y no trabajaban para la Casa Blanca, ni en el Pentágono, o en el Departamento de Estado, ni nunca tuvieron ni trataron de tener acceso a información secreta alguna.
Pero hicieron algo imperdonable para aquel gobierno: lucharon contra el terrorismo anticubano, que se fomenta y financia desde EE.UU., y lo hicieron en Miami, ciudad que se ha ganado el crédito de ser la capital del terror.
Como reafirma Alarcón en su libro, las excesivas sentencias contra estos hombres son una muestra de la motivación política y vengativa que tuvo el juicio contra ellos, como lo son las duras condiciones de su encarcelamiento.
Los severos obstáculos para las visitas de sus familiares, y el extremo de haber negado todo el tiempo las visas a Olga Salanueva y a Adriana Pérez, esposas de René y Gerardo, respectivamente, también confirman lo anterior.
Bienvenida, pues, toda persona de buena voluntad, dispuesta a contribuir y a intensificar las acciones por la libertad de Los Cinco, y traerlos de vuelta a casa.
Gerardo Hernández, Fernando González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y René González -Los Cinco, como se les conoce mundialmente- son víctimas de excesivas penas, que confirman el carácter político del juicio seguido contra ellos.
Responder a las demandas de la mafia cubano-americana radicada en Miami, fue el único objetivo del gobierno de EE.UU., al dar curso legal a la farsa judicial orquestada contra ellos, junto a un gran show mediático, que todo el tiempo se encargó de viciar la decisión del jurado.
En su libro "Los héroes prohibidos", Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, expone ejemplos que revelan una realidad: en EE.UU. el espionaje y la conspiración nunca han sido castigados con tan severas condenas como las impuestas a Los Cinco.
Desde que ellos fueron sentenciados, otros casos similares han tenido lugar en territorio estadounidense y los resultados contrastan de manera alarmante.
Según relata Alarcón, en los últimos años varios individuos han sido hallados culpables de transmitir al extranjero documentos secretos de carácter militar o relacionados con la seguridad nacional de ese país, extraídos de los archivos y altos niveles del gobierno.
Algunos de esos acusados hace tiempo que recuperaron su libertad, y a algunos el presidente Barack Obama decidió retirarles los cargos, que se les interrumpiera el proceso de apelación y fueran enviados a casa.
Khaled Abdel-Latif Dumeisi, acusado de ser un agente no registrado del gobierno de Saddam Hussein, fue condenado en abril de 2004, en medio de la guerra de EE.UU. contra Irak, a solo tres años y 10 meses de prisión.
En julio de 2007, Leandro Aragoncillo fue hallado culpable de transmitir información secreta y de defensa nacional de los Estados Unidos.
Transmitió alrededor de 800 documentos clasificados, obtenidos desde su oficina en la Casa Blanca, donde trabajaba como asistente militar de los vicepresidentes Al Gore y Dick Cheney.
Fue condenado a 10 años de prisión, mientras que a su compañero de conspiración Michael Ray Aquino, lo sentenciaron a seis años y cuatro meses.
En julio de 2008, a Gregg W. Bergersen, un analista del Departamento de Defensa (DOD), lo hallaron culpable de suministrar información de defensa nacional a personas no autorizadas, a cambio de dinero y regalos. Lo sentenciaron a cuatro años y nueve meses de prisión.
Lawrence Anthony Franklin, un coronel de la reserva de la Fuerza Aérea, quien también trabajaba en el DOD, fue hallado culpable de entregar información clasificada, incluyendo secretos militares, a representantes de un gobierno extranjero. Fue penado a 12 años y siete meses de cárcel.
Sin embargo, nunca entró a prisión. Estuvo en libertad mientras apelaba, y en mayo de 2009 el Departamento de Justicia le retiró los cargos.
Pero, otro dato es más revelador aún. El sábado 23 de enero de 2010, The Washington Post, el mayor y más antiguo periódico de la ciudad-capital de EE.UU. publicó el siguiente caso.
A James W. Fondren Jr., un alto oficial en el Departamento de Defensa, que llegó a ser subdirector de la oficina de enlace del Comando del Pacífico, lo declararon culpable de entregar ilegalmente a un gobierno extranjero documentos clasificados del Pentágono, incluyendo informaciones militares.
Fondren era un funcionario de jerarquía y no fue acusado de "conspirar", sino de realizar actividades tangibles de espionaje. La Corte Federal de Alexandria, en Virginia, lo condenó a tan solo tres años de prisión.
Por supuesto, ninguno de los casos anteriores fue juzgado en el sur de la Florida, ni intentaban frustrar planes criminales contra Cuba.
Lo contrario ocurrió con Los Cinco. Ellos recibieron, de conjunto, cuatro cadenas perpetuas más 77 años de prisión. Y no trabajaban para la Casa Blanca, ni en el Pentágono, o en el Departamento de Estado, ni nunca tuvieron ni trataron de tener acceso a información secreta alguna.
Pero hicieron algo imperdonable para aquel gobierno: lucharon contra el terrorismo anticubano, que se fomenta y financia desde EE.UU., y lo hicieron en Miami, ciudad que se ha ganado el crédito de ser la capital del terror.
Como reafirma Alarcón en su libro, las excesivas sentencias contra estos hombres son una muestra de la motivación política y vengativa que tuvo el juicio contra ellos, como lo son las duras condiciones de su encarcelamiento.
Los severos obstáculos para las visitas de sus familiares, y el extremo de haber negado todo el tiempo las visas a Olga Salanueva y a Adriana Pérez, esposas de René y Gerardo, respectivamente, también confirman lo anterior.
Bienvenida, pues, toda persona de buena voluntad, dispuesta a contribuir y a intensificar las acciones por la libertad de Los Cinco, y traerlos de vuelta a casa.
martes, 10 de abril de 2012
Nuevas medidas en proceso de actualización de modelo económico
por Waldo Mendiluza
La creación experimental de cooperativas fuera del sector agropecuario,
el impulso a una nueva Ley del Sistema Tributario y la propuesta para
perfeccionar el Ministerio de la
Agricultura sobresalen entre los pasos recientes de la
actualización del modelo económico de Cuba.
Se trata de acciones enmarcadas en los lineamientos del VI Congreso del
Partido Comunista -celebrado en abril de 2011-, foro que trazó pautas para
transformaciones encaminadas hacia mayor productividad y eficiencia, como
principios del desarrollo en la isla.
En una reunión ampliada del Consejo de Ministros, realizada el 31 de
marzo, el vicepresidente Marino Murillo presentó la política para el comienzo
de experimentos con cooperativas más allá del ámbito agropecuario, preservando
en estas el papel regulador del Estado y el Gobierno.
Las cooperativas integran el modelo vigente de gestión económica, junto
a la empresa estatal socialista -forma principal en la economía nacional-, las
modalidades de inversión extranjera, los agricultores pequeños, los
usufructuarios, los arrendatarios y los trabajadores privados, quienes ya
superan la cifra de 370 mil.
Esa forma de propiedad colectiva con personalidad jurídica y patrimonio
propios, se constituye por personas que se asocian y aportan bienes o trabajo
para producir y prestar servicios, según establece uno de los lineamientos del
Congreso de Partido.
Durante la reunión ampliada del Consejo de Ministros, la titular de
Finanzas y Precios, Lina Pedraza, explicó las principales adecuaciones de cara
a una nueva Ley del Sistema Tributario, una de las acciones consideradas aquí
importantes para la actualización económica.
El objetivo propuesto es comenzar a aplicar el 1 de enero de 2013 esa
norma, la cual incluye la posibilidad de modificar cada año los tributos en la Ley del Presupuesto, y además
regula beneficios fiscales en función de estimular el desarrollo de sectores y
actividades económicas.
Otro paso relacionado con la actualización en marcha en la isla responde
a la necesidad de perfeccionar el funcionamiento, la estructura y la
composición de entidades de la Administración Central
del Estado.
En ese sentido, el vicepresidente Murillo expuso ante el Consejo de
Ministros los resultados de un diagnóstico practicado en la cartera de
Agricultura.
De forma general, el estudio concluyó que dicho ministerio presenta una
situación económica-financiera desfavorable por varios años.
También demostró que han sido insuficientes las acciones y medidas para
revertir ese escenario.
Al intervenir sobre el tema, el presidente Raúl Castro instó a analizar
integralmente cada problema antes de ejecutar cualquier cambio para
solucionarlo.
La reunión ampliada también abordó el perfeccionamiento del Ministerio
de Informática y las Comunicaciones desde la óptica de emprender el camino de
la separación de las funciones estatales y empresariales.
A propósito de las cuestiones discutidas, Raúl Castro destacó el papel
de estas en la política emprendida por la isla.
Hoy hemos analizado temas profundos y de gran trascendencia, que poco a
poco van marcando el camino a seguir, afirmó.
El mandatario cubano significó que las medidas impulsadas tienen el
respaldo de los acuerdos del VI Congreso del Partido Comunista.
Además, llamó a prepararse para las variantes posibles, "pues a
pesar de algunos avances que ya se observan, la tarea que tenemos por delante
es gigantesca".
CRECIMIENTO ECONÓMICO POR ENCIMA DEL PROYECTADO
En la reunión ampliada del Consejo de Ministros, también fueron
aprobadas directivas para la elaboración del Plan de la Economía y el Presupuesto
de 2013.
De acuerdo con el titular de Economía y Planificación, Adel Yzquierdo,
se prevé un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) superior al 3,4 por
ciento en el 2012.
Esa proyección
resulta, entre otros aspectos, de un conjunto de inversiones de carácter
energético, precisó.
Según Yzquierdo, la mayor parte del incremento será en actividades
productivas, de ahí el papel protagónico de la industria y las construcciones.
Se planifica potenciar al máximo las exportaciones y disminuir el
crecimiento de las importaciones, a partir de las posibilidades de la industria
nacional.
En ese sentido, destacó la importancia de priorizar la producción de alimentos,
alcanzar una mayor eficiencia energética y respaldar la comercialización de
insumos agropecuarios y materiales de construcción, así como las ventas a las
formas de gestión no estatal.
A propósito del sector privado en la isla, en los últimos meses han
aumentado los cubanos inscritos en unas 180 actividades, con protagonismo para
la venta de alimentos, la transportación de pasajeros y el arrendamiento de
viviendas.
Alrededor de 370 mil personas están incorporadas al aquí llamado trabajo
por cuenta propia, lo que permite a especialistas proyectar la cifra de medio
millón antes de finalizar el 2012.
Facilidades
gubernamentales puestas en vigor desde octubre de 2010 representan un estímulo
a las gestiones no estatales. La ampliación de las actividades autorizadas, las
adecuaciones al régimen tributario, el arrendamiento de locales y los pasos en
función de crear un mercado mayorista sobresalen entre las medidas en esa
dirección.
Galeria de fotos
miércoles, 4 de abril de 2012
UJC se escribe con mayúsculas

La
historia de la organización juvenil comunista se ha tejido con el esfuerzo y
entrega cotidiana de muchos cubanos nacidos en estos últimos 50 años
Inocencia del C. Rodríguez Rodríguez*
La Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) tiene su más cercano
antecedente histórico en la
Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR), organización juvenil
que nació entre finales de 1959 y principios de 1960.
La AJR se organizó, junto con las patrullas juveniles y los
Grumetes, para encauzar la vida de miles de muchachos y muchachas sin porvenir,
hijos de la pobreza, el desempleo y de la lucha constante por sobrevivir,
resultantes de una sociedad clasista y subdesarrollada.
En su primera
etapa, la AJR
llegó a agrupar a más de 20 000 muchachos y muchachas que asumieron hermosas
tareas como la organización de las Brigadas Juveniles de Trabajo
Revolucionario, en la
Sierra Maestra, que dieron lugar al surgimiento de los Cinco
Picos, y la creación del Centro Educacional de Industria y Artesanía Clodomira
Acosta.
El 21 de octubre
de 1960 se celebró la
Primera Plenaria Nacional de la AJR, y allí se aprobó la
integración de todas las organizaciones juveniles que apoyaban el programa de la Revolución,
convirtiéndose así la AJR
en una fuerza aglutinadora de la juventud revolucionaria. En la clausura de la
magna cita nació el lema: Estudio, trabajo, fusil.
Los jóvenes
rebeldes de entonces se incorporaron a las escuelas militares de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias, se sumaron a los batallones milicianos en la limpia
del Escambray y Playa Girón, y cumplieron el compromiso de llevar a los llanos
y montañas de la Patria
la luz de la enseñanza, conformando el Ejército de Alfabetizadores Conrado
Benítez y fortaleciendo las brigadas Patria o Muerte.
Declarado el
carácter socialista de la
Revolución Cubana, la
AJR abrazó la ideología marxista leninista, y del 31 de marzo
al 4 de abril de 1962 celebró su Primer Congreso; allí se reafirmó su nueva
condición ideológica y, a propuesta de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro,
se aprobó el nombre de Unión de Jóvenes Comunistas.
Restructuración y construcción
La nueva
organización juvenil tuvo ante sí un primer reto histórico: organizar a la
vanguardia de la juventud cubana. Para ello desarrolló, entre 1963 y 1964, un
profundo proceso de restructuración y construcción de sus filas en todo el
país, donde se impuso la necesaria ejemplaridad del militante.
La UJC impulsó el trabajo de la Unión de Estudiantes
Secundarios (UES) en la
Enseñanza Media, protagonista de las movilizaciones para
recoger café en las zonas montañosas de la antigua provincia de Oriente; apoyó la Revolución Técnica
que tuvo lugar en el país, creó las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ); atendió
políticamente a los miles de jóvenes que integraron el Plan de Becas de la Revolución y asumió
para sí la apremiante batalla cultural por alcanzar el 6to. grado.
En 1964, se
aprueba la Ley
del Servicio Militar Obligatorio y con ello se abre un nuevo frente y se agrega
otro deber para los jóvenes cubanos: prepararse para la defensa de la Patria desde las filas de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Apoyo imprescindible (1966-1972)
El impulso al
desarrollo económico del país impuso nuevos retos a la juventud. Estos años se
caracterizaron por el impresionante número de movilizaciones para la
agricultura y la construcción.
Son de estos
tiempos la tarea de reconstruir la entonces llamada Isla de Pinos, después de
los devastadores daños que ocasionó el ciclón Alma, en 1966; y el surgimiento
de las Columnas Juveniles Agropecuarias y de la Construcción Ormani
Arenado, entre 1966 y 1967, como respuesta a la carencia de fuerza de trabajo
en distintas partes del país.
En esos años
también se inscribe la organización y posterior desarrollo de la histórica
Columna Juvenil del Centenario (CJC), que naciera el 3 de agosto de 1968 en
Camagüey y se extendiera por otras provincias hasta llegar a tener más de 100
000 miembros.
Utilizando otras
variantes, como los Seguidores de Camilo y Che, la formación de batallones de
voluntarios o las grandes campañas de emulación, la UJC estimuló también la
actividad de miles de jóvenes incorporados a las zafras azucareras, a la
construcción de presas y caminos, a la repoblación forestal y al cultivo de
frutos menores.
El 8 de octubre
de 1968, a
propuesta del Buró Nacional de la
UJC, se aprobó agregar al símbolo de la organización la
esfinge del Che.
En la educación (1972-1977)
Al concluir el II
Congreso de la UJC,
en abril de 1972, la tarea más importante fue el apoyo a la revolución
educacional que tenía lugar en el país. Nació así el Destacamento Pedagógico
Manuel Ascunce Domenech, que reunió desde el primer momento a miles de jóvenes.
La UJC apoyó el propósito de vincular el estudio y el
trabajo como principio de la educación cubana, e impulsó la construcción de un
importante número de escuelas secundarias básicas en el campo, a través de los
Seguidores de Camilo y Che, y se fortaleció el Plan la Escuela al Campo, que
venía desarrollándose desde 1965.
Estos fueron los
años también de la participación de Cuba en las guerras de Angola y Etiopía,
donde nuestros jóvenes mostraron un alto sentido del internacionalismo
proletario.
Perfeccionamiento y sistematización (1977-1987)
Esta etapa abre
con un momento importante para el país y para la juventud: la celebración en
Cuba del XI Festival Mundial de la
Juventud y los Estudiantes, acontecimiento que resumió todo
un período de fructífera labor en el área internacional, en estrecha
vinculación con las organizaciones juveniles de los países socialistas y dentro
de la Federación
Mundial de Juventudes Democráticas, la Unión Internacional
de Estudiantes y la
Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de
Estudiantes.
En este tiempo
creció el Destacamento Manuel Ascunce, convertido ya en universitario, y
surgieron otros como el de Maestros Internacionalistas Ernesto Che Guevara, el
de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay, y el de Ciencias Técnicas José Antonio
Echeverría.
También es este
el momento en que surgió la
Editora Abril y el Campismo Popular, se estimula la creación
de los clubes juveniles en las diferentes manifestaciones, y se inauguran en
provincias y municipios los círculos juveniles.
Entre los jóvenes
artistas se buscaron mejores opciones de trabajo político con el surgimiento de
la Casa del
Joven Creador y, finalmente, con la integración de todas las brigadas
artísticas juveniles en la Asociación Hermanos Saíz (AHS), en 1986.
Entrada al período especial (1987-1992)
En la celebración
del V Congreso de la UJC
los jóvenes comunistas analizaron con audacia los problemas del país y pusieron
de manifiesto el cariño de la juventud cubana por la Revolución y su afán
por hacerla cada vez más suya y mejor.
De esta etapa es
el proyecto Malecón, el surgimiento del Grupo de Recreación de la UJC, los grandes conciertos en
la Plaza de la Revolución, las
multitudinarias manifestaciones que llenaban calles repletas de antorchas,
bicicletas… De estos años son también los contingentes juveniles en la
agricultura para impulsar el plan alimentario, el apoyo brindado a las obras de
los Juegos Panamericanos que se celebraron en Cuba, el nacimiento de los Joven
Club de Computación y las masivas incorporaciones a las Brigadas Estudiantiles
de Trabajo.
Con ese optimismo
afrontaron los jóvenes cubanos los difíciles momentos del derrumbe del campo
socialista y la entrada del país en el período especial.
Resistir y avanzar (1992-1999)
En estos años, la
juventud cubana, como parte de nuestro heroico pueblo, luchó y resistió para
salvar la obra de todos. Se realizaron actividades de gran trascendencia
política como el Festival Cuba Vive, en 1995, y la celebración aquí del XIV
Festival Mundial de la
Juventud y los Estudiantes.
En octubre de
1997, el V Congreso del Partido convocó a la UJC a dar un nuevo vuelco a su trabajo en busca
del fortalecimiento de la vida interna y de alcanzar una mayor incidencia en la
formación política de las nuevas generaciones, tareas que se convirtieron en
las principales direcciones de trabajo y que se llevaron adelante sin dejar de
estar en la primera línea del combate que libró nuestro pueblo por el regreso a
la Patria del
niño Elián González, secuestrado por la mafia anticubana de Miami.
La nueva
generación de cubanos, con la UJC
al frente, marcó el paso en las marchas del pueblo combatiente, tribunas
abiertas y mesas redondas que se celebraron, colmando las plazas y dejando oír
su voz limpia y certera.
Los nuevos
proyectos de la Revolución,
surgidos al calor de la
Batalla de Ideas, encontraron una respuesta entusiasta y
dinámica en la juventud: Universidad para Todos, el Programa Audiovisual, las
escuelas de formación emergente de maestros primarios, de enfermería, de
instructores de arte, de deportes, de computación, de trabajadores sociales, de
profesores generales integrales de Secundaria Básica, el programa de nivelación
cultural para los jóvenes que no estudian ni trabajan, el programa de los Video
Club Juveniles, la revitalización del movimiento de los Joven Club de
Computación, y el programa editorial Libertad, entre otros programas.
La actualización de nuestro socialismo
Quizá sea esta la
más compleja etapa de todos estos años de Revolución, porque los daños del
período especial son económicos, pero también políticos, y no se sale tan fácil
de circunstancias tan adversas, sobre todo si se suman a ellas el desgaste de
tantos años de bloqueo yanqui y los efectos de la crisis económica mundial.
Fidel ha dicho
que, a pesar de los esfuerzos y sacrificios de todos estos años, podemos perder
la Revolución
nosotros mismos si no somos capaces de resolver nuestros problemas, y todos
sabemos que es cierto. También ha alertado que, si fallan los jóvenes, todo
fallará.
Así, el presente
de una historia que, evidentemente, se sigue escribiendo todos los días,
debemos buscarlo en nuestra cotidianidad —a la que quizá por serlo muchas veces
pasamos por alto—, donde nuestros jóvenes se mantienen en el centro mismo de la
realidad de la Patria.
* Jefa de
Cátedra de Pensamiento Revolucionario Cubano, de la Escuela Nacional
de Cuadros de la UJC Julio
Antonio Mella.
martes, 3 de abril de 2012
Camila Vallejo: Mis razones para viajar a Cuba
Por Camila Vallejo
La Unión de Jóvenes Comunistas
(UJC) ha invitado a una delegación de las Juventudes Comunistas de Chile a
las actividades de conmemoración por su 50° aniversario. Formo parte de esta
delegación y espero aprovechar este viaje para también realizar intercambios y
diálogos con los estudiantes de un país que destaca por sus altos estándares de
calidad de una educación que es pública y gratuita.
Tendré la
oportunidad de poder reunirme con dirigentes estudiantiles de la Organización
Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE) y de nuestra
organización hermana la Federación
Estudiantil Universitaria (FEU), así como también recorrer distintas
campus universitarios donde se organizarán foros y debates para poder
intercambiar las experiencias del movimiento estudiantil chileno y el cubano.
Sin embargo, ya
se empieza a percibir en el ambiente del debate público nacional ácidas
críticas por haber aceptado esta invitación. Los mismos sectores que no han
criticado al Papa por su viaje a la isla, juntarse con Fidel y declinar
reunirse con la disidencia, rasgan vestiduras por la visita que jóvenes
comunistas haremos a la isla.
Es por esto que
quisiera compartir esta reflexión sobre lo paradójico que resulta el discurso
de quienes critican con tanta rabia a Cuba o a quienes sienten cariño y respeto
por ella, pero que por otro lado, justifican inaceptables prácticas y
desigualdades que día a día transcurren en nuestro país, o incluso en el mundo
entero debido a las guerras, el hambre, la explotación, la violación a los
derechos humanos y un sin fin de concecuencias de la deshumanización que ha
producido y sigue produciendo el sistema capitalista y determinados agentes del
imperialismo estadounidense.
Lo primero que
quiero señalar es que no es primera vez que visito Cuba. Viajé junto a unos
amigos el verano del 2009, para conocer la isla en el contexto del 50°
aniversario de la revolución popular que derrocó la cruel dictadura de Batista.
Gracias al contacto con amigos chilenos (que estudian becados por el Gobierno
cubano junto a jóvenes de todo el continente que probablemente no hubieran
podido tener acceso a una buena educación en sus respectivos países debido a
una formación pensada para la élite, cuyos altos costos privan a los sectores
populares de lo que debiese ser su derecho) pudimos salirnos del circuito
turístico y empaparnos de la cultura cubana cotidiana, sorprendiéndonos
continuamente de las particularidades culturales, políticos y sociales que
hacen tan difícil comparar a la ligera a ese país con el nuestro.
Conocí a un
pueblo sumamente culto, dispuesto a conversar y discutir de manera permanente
los problemas de su sociedad, con un acceso a la cultura, la educación, la
salud y el deporte envidiable. La sociedad cubana no vive el drama que viven
muchos países como el nuestro de la inseguridad ciudadana. La delincuencia es
prácticamente inexistente y hay una ausencia de los hechos de violencia que de
cuanto en cuanto estremecen a nuestra sociedad, debido a los nichos de
marginalidad que nuestro sistema económico y social es incapaz de erradicar.
Se habla mucho de
la represión que sufre el pueblo cubano, y yo quedé muy impresionada de lo
contradictorio que es ese discurso si comparamos la práctica policial cubana
con la chilena. No vi en ningún momento un Guanaco, un Zorrillo o gases
lacrimógenos, vi a la policía circulando por las ciudades solo con su uniforme,
sin cascos ni armas de ningún tipo. Ese nivel de cultura cívica, tanto del
Estado como del conjunto de la sociedad, está a años luz de la represión que
vivió el movimiento estudiantil el año pasado o la que dejó en la región de
Aysén a compatriotas con graves lesiones de por vida. Ese tipo de prácticas
simplemente serían inaceptables en la isla, ya que sin lugar a dudas, un pueblo
que ha hecho gala frente al mundo de rebeldía e insubordinación a la injusticia
difícilmente se dejaría acallar con instrumentos represivos.
¿Con esto digo
que la sociedad cubana es perfecta o que Chile debería iniciar un proceso para
parecerse a la realidad cubana? Por supuesto que no. Tampoco quiero ocultar con
estas palabras el legítimo descontento que tienen ciertos sectores de la
sociedad cubana con su sistema político-social. Tuvimos la oportunidad de
escuchar críticas en nuestra estancia en la isla, pero bien distintas a las que
se suelen verter acá sacadas de contexto. Conocimos muchos cubanos que aspiran
a perfeccionar el socialismo para hacerlo atingente a las nuevas necesidades,
que canalizan sus inquietudes a través de instrumentos democráticos para
nosotros desconocidos, como la fuerte red de organizaciones sociales, reuniones
de rendición de cuentas e instancias consultivas, donde en los últimos años se
han dado una serie de discuciones que han llevado a una
actualización del modelo encabezada por el gobierno. Algo que es obviado de
manera deliberada por quienes hablan de disidencia, solo para resaltar a los
sectores alineados con quienes atacan coninuamente el camino que llevan
construyendo los cubanos desde hace décadas en contra de los ataques y
restricciones de importantes potencias. Nosotros queremos conocer mas de cerca
esta realidad, sabemos que es un debate cotidiano en la isla, que no necesita
de los medios alternativos que echan de menos quienes hablan de falta de
espacios, porque se da a todo nivel sin tapujos.
Ni Cuba es una
sociedad perfecta, ni Chile tiene por qué seguir su camino. Los chilenos
debemos desarrollar un camino propio para superar la desigualdad, la falta de
derecho, la carencia de espacios democráticos y participativos e ir abriéndonos
camino hacia la conquista de nuestra soberanía política, económica e
intelectual. Todo esto en consideración de nuestra cultura y nuestra
idiosincrasia nacional. Ejemplo de esto, es que los amplios sectores de
izquierda que valoran la experiencia cubana, siempre hemos apostado en Chile
por un camino de amplias convergencias sociales y políticas dentro de un
régimen multipartidista.
Espero con estas
palabras que el debate que empieza a surgir sobre nuestro viaje a la isla no se
contamine con malintencionadas desinformaciones que deforman la realidad de la
sociedad cubana. Y, por el contrario, pueda ser esta una oportunidad de generar
intercambios más profundos e ir generando aprendizajes para que nuestras
sociedades avancen en consolidar derechos sociales, en un ambiente democrático
participativo, de defensa de la soberanía nacional y con valores como la
solidaridad, el respeto en la diferencia y el principio de autodeterminación de
los pueblos.
(Tomado
de Blog de Camila Vallejo Dowling)
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